miércoles, 20 de noviembre de 2013

Volvemos familia...

¡Estamos de vuelta familia! (y todos nos ponemos un poco más felices...)

Ha pasado más de un año desde que publiqué mi última entrada, aquella donde contaba mi último fin de semana en New Zealand. Ahora, retomo este blog con nuevas andaduras, aventuras, experiencias...consciente que las cosas han cambiado y yo, he madurado (sí, parece ser que el tiempo y los viajes me han servido para algo).

Poco a poco, empezaré a poner esto al día y a contar las sensaciones que se tienen cambiando de países, trabajando en diferentes sectores y sobre todo, contando lo que más me fascina, lo que la gente transmite. Contaré lo que ha supuesto para mí el 2012 y por consiguiente este 2013 que se termina.

Esto es la cuenta atrás de una nueva aventura: Estados Unidos. 

Espero que lo disfrutéis y podáis viajar conmigo como hemos hecho todo este tiempo...

¡Súbete que nos vamos!

viernes, 4 de mayo de 2012

Ahora sí, último fin de semana en NZ

Ahora sí, llegaba mi último fin de semana en el país y mi último viaje de acampada por la Península de Coromandel. Mi compañero de viaje y conductor iba a ser Álvaro, otra vez, quien ya había solucionado todo en la ciudad para irse a viajar y descubrir Nueva Zelanda.  

La Península de Coromandel está en la isla Norte. Podría decir que es uno de los lugares más increíbles que hay al norte del país. Sus playas y pequeños pueblos costeros hacen de este lugar único, como casi cada pequeño rincón de Nueva Zelanda. En apenas tres días se puede visitar gran parte de esta península y acampar en sitios realmente idílicos.

Península de Coromandel. NZ

Península de Coromandel. NZ

Si se organiza con un poco de tiempo, se puede ir directamente a los Camp sites (sitios de acampada) que ofrece el Departamento de Conservación y alojarse allí. Los mapas que hay en las oficinas de turismo no sitúan del todo bien el lugar donde se encuentra cada uno y las pequeñas carreteras pueden confundir a más de un viajero.  Aunque merece la pena perderse entre carreteras y caminos, a veces, desérticos. Sin embargo, cuando se consigue llegar al lugar, se puede ver a sitios como este…

Port Jackson Beach.
Península de Coromandel. NZ

Península de Coromandel. NZ

Eso sí, para visitar Coromandel es necesario que salga sol y no llueva. Las playas que bordean toda la Península son espectaculares y solo por eso, basta disfrutar de ellas y de la tranquilidad que hay en ellas.

El domingo 15 nos tocaba volver al sur de la península para detenerme en un pueblo con afluencia de coches que se dirigieran a Auckland. De camino pudimos hacer una parada rápida en la playa donde se encuentra el agua caliente al cavar un poco la arena y, que está repleta de gente por lo que no estuvimos más de 10 minutos.

Hot water beach.
Península de Coromandel. NZ

Cathedral Cove Beach. 
Península de Coromandel. NZ

También he de decir que iba un poco nerviosa ya que el lunes 16 salía el vuelo y la idea de no pillar ningún coche a Auckland me asustaba. Ignorante de mí que por entonces muchos neozelandeses estaban de vuelta a la gran ciudad tras sus vacaciones de verano. En poco menos de un mes empezaba el colegio y la gente volvía a la vida laboral.
Álvaro me dejó en la carretera deseándome suerte y yo alzaba mi cartel donde decía Auckland y que ya había utilizado en Taupo días atrás. Solo hicieron falta 15 segundos para que una furgoneta con un padre y sus dos hijos parara y me llevara a Auckland. Mi destino final…

Mi última familia haciendo auto-stop.
Auckland. NZ

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S. Aparicio Ramírez


Los Reyes Magos y Waiheke Island

Estoy a punto de terminar mi viaje por Nueva Zelanda y empezar a escribir lo que fueron y cómo fueron los siguientes meses viajando por el Sureste Asiático. Pero antes he de contar mis últimos días en Kiwilandia,

Normalmente, cuando se acercaba la noche de Reyes Magos, en Valencia, en mi casa, no paraba de sonar el teléfono para concretar una cena por el barrio del Carmen o por el barrio Xúquer. Pero desde que me fui de Valencia, ya hace unos años, que la noche de Reyes es algo diferente para mí. Este año, concretamente, la pasaría en una playa de arena negra acompañada de mi amigo Álvaro, un madrileño que desde que llegó el pasado Octubre al país las cosas no le habían ido demasiado bien. Desde Taupo, y tras haber hecho la travesía, volvía a Auckland para reunirme con él e irnos de acampada. Y como no, hacía autostop a las afueras de Taupo para que algún buen conductor me llevara a la sky city. Alexis y su amiga alemana, se unían al carro ya que ellos iban a Rotorua, a unos 40 kilómetros de Taupo. Es por ello que costó más de 15 minutos a que parara un coche y nos llevara, en un solo viaje, a los tres. Éste era Jean.

Jean. Conductor de Rotorua a Auckland. 
NZ

Jean iba subiendo hacia Auckland y Taupo pillaba de camino así que no le importó llevarnos a los tres en el coche; tras hacer un poco de hueco en los asientos de atrás ya que el chico iba de Wellignton a Auckland con todos sus enseres acuestas. Jean estaba trabajando aquellos días en la película del Hobbit, realizando los efectos especiales. Un japonés, residente en Nueva Zelanda cerca de 19 años. 


El viaje desde Rotorua a Auckland fue muy interesante. Conversamos sobre la vida neozelandesa, sus pros y sus contras y soñamos con que un mundo mejor era posible si cada uno pusiera su buena voluntad a la hora de hacer las cosas… Solo eran sueños de dos viajeros…

En Auckland me esperaba Álvaro y con él nos íbamos a Bethells Beach. Era viernes y la playa estaba repleta de gente. De hecho, cuando atardecía y nosotros estábamos a punto de buscar un sitio dónde acampar, nos topamos con un concierto al aire libre, una caravana a modo de bar y vecinos comiendo, bebiendo y bailando al son del jazz. Los residentes de aquella zona organizan cada viernes de verano un concierto. Allí habían concentradas, al menos, tres generaciones que llevaban viviendo en la zona algún tiempo.

Reyes Magos en Bethells Beach.
Norte NZ

Atardecer en Bethells Beach. NZ.

No pudimos hacer mucho más debido a que los siguientes días llovió. Una vuelta por los pueblos de alrededor  y un poco de acampada, en pleno verano, sirvió a Álvaro a que se motivara a viajar el país y dejara Auckland. Mis Reyes Magos fueron mágicos en la playa y de acampada, en un concierto de jazz a las afueras de la playa y terminado con una intensa lluvia que duró más de 24 horas.

De vuelta a Auckland me iría a visitar a mi amiga Laura, la viajera impulsiva canaria pero afincada en Barcelona (de vez en cuando). A Laura la conocí en Dunedin, donde pasó cerca de tres meses viviendo una de las peores experiencias en Kiwilandia. Temas amorosos no la dejaban escapar del pueblo, hasta que al fin, encontró su lugar en Waiheke Island. Una isla a unos 20km de Auckland donde solo viven empresarios y algunos hippies que se quedaron en los 70.

Auckland ciudad desde el ferry.

Con Laura en Waiheke Island. NZ

Me fui un par de días a verla y de paso visité la bodega donde trabajaba al día siguiente, Casita Miró. Allí pasé el día entero con un chico holandés, Daan, quien había conocido durante mis días en Wellignton. Casualidad que nos volvimos a encontrar para una cata de vinos y pasamos juntos un buen rato.

Casita Miró.
Waiheke Island. NZ


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S. Aparicio Ramírez

viernes, 24 de febrero de 2012

Tongariro Crossing

Ya conté que mi estancia en Taupo fue corta y limitada por el tiempo que fue todo menos soleado. Aún con días suficientes llegado ya el 2012, volví a Taupo para subir al volcán Tongariro y dobde se necesita un día entero para hacer la travesía.

Dos días después de la gran fiesta mis amigos kiwis me condujeron hasta Taupo ya que les pillaba de paso en su viaje de vuelta a Wellington. En este pequeño y acogedor pueblo me volvía a encontrar con Alexis y con su amiga alemana Amy para entonces, hacer la travesía juntos al día siguiente.

Taupo es un pueblo muy bien organizado, dirigido tanto al turista internacional como nacional. La gran oferta de moteles y hostales muy bien acondicionados a orillas del lago Taupo señ alan que se trata de un turismo relativo en precio y calidad. Las calles y zonas de recreo están totalmente bien cuidadas. Es un gustazo bordear el lago y observar la gran variedad de aves y peces con el volcán como escenario final. Además, por el otro lado, a orillas del lago, las casas, hoteles y apartamentos que ofrecen alojamiento de larga estancia, ayudan a que este paisaje sea idílico.

Lake Taupo. NZ


Pero, por supuesto, la atracción que atrae al turista hasta aquí es el Tongariro. Hay un par de compañías que ofrecen un autobús desde Taupo con salida a las 6.15 y llegada a las 16.00, dependiendo de cuánto se tarde en hacer el track a 55 dólares neozelandeses. Sin embargo, si uno dispone de su propio vehículo, hay otras compañías (la del folleto amarillo canario es la mejor opción) que hacen de lanzadera. Es decir, uno conduce hasta el aparcamiento del final del track y este autobús te recoge allí para llevarte hasta el inicio. De esta manera, una vez uno ha terminado el recorrido puede moverse con su propio vehículo. Si se va con amigos y siendo un poco avispados, quien conduce podría dejar a los amigos en el aparcamiento del inicio del track y solo éste cogería la lanzadera desde el otro parking. Se ahorrían el coste de varios tickets.

Tranquilamente la caminata se puede hacer en 8 horas. Nosotros tardamos un poco más porque quisimos disfrutar del escenario y su belleza. Además, de que el camino es un constante flujo de gentes.

Se recomienda llevar ropa de abrigo, guantes, bufanda y gorrito. Aunque fuese verano, en la cima del volcán desde donde uno puede hacer una parada para comer y contemplar varios estanques de aguas turquesas, el viento y la constante niebla soplan con muchísima fuerza.







Apunte: no dispongo de fotografías ya que Alexis fue el fotógrafo y nunca me las llegó a pasar.

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S. Aparicio Ramirez

Bay of Island y Waihi Beach

Después de Navidad los días pasaron volando. Ya me había reencontrado co Carla y Dan y Karina y Chris. Con ellos me iba a viajar unos días por la Bay of Island -Bahía de Islas-, al norte de Auckland. Su nombre se debe a la infinita bahía repleta de pueblecitos conectados por ferry o por carretera.



Dan y Chris.
Paihia. NZ

El Boxing day - el 26 de diciembre es incluso más importante que el día de Navidad en NZ- lo pasamos en casa de la mamá de Dan, en Whangarei. Su casa es totalmente eco friend. La luz es la que llega de los paneles solares, el agua de la lluvia queda estancada en dos grandes containers y el baño es un agujero orgánico donde se tira estiércol y serrín una vez uno ha terminado de hacer sus necesidades. Aquella noche comimos unas hamburguesas caseras hechas a la parrila y acompañadas de todo tipo de vegetales.


Carla cocinando las hamburguesas.
Whangarei.. NZ



Tras esta visita fugaz visitamos pueblos de alrededores con la amenaza de la llegada de una fuerte tormenta que venía desde el Mar de Tasmania, oeste del país. Pero antes, logramos hacer una caminata de unas cuatro horas para llegar a una de las bahías más naturales, salvajes y tranquilas de por zona. La aventura, perdidos entre bosque y matorrales, mereció mucho la pena; fue muy divertida. Para terminar la jornada, acampamos en un camping que, sin quererlo, me recordó a mi infancia cuando pasaba los veranos en la caravana y jugaba en la fuente mientras mi papá me buscaba desesperadamente. El Top 10 Holiday Park esta en Russell.

De camping. Russell NZ

 Éste es uno de los pueblos más populares de la zona. Su pequeña playa con un lindo muelle desde donde zarpan barcos a Pahia y a otros pueblos, más los bonitos y atractivos restaurantes que hay por zona hacen de Russell una parada imprescindible tanto para kiwis como para turistas y mochileros.


Efectivamente, la noche en la tienda de campaña fue larga. El viento soplaba con muchísima intensidad y la idea de seguir la ruta al día siguiente por la costa oeste y de acampada se nos fue de la mente. Recoguimos y nos dirigimos a las cascadas de Haruru y demás alrededores como Opua, Waitangi, Kerikeri, Waipapa...


Haruru Falls.
Norte Paihia. NZ


Al final, acabamos nuestro viaje en una privada y exclusiva playa. Solo existe un único camino que llega desde lo alto de la montaña donde empieza la propiedad y, acaba, en la casa que la familia de la pareja de la tía de Dan adquirió en 1960.

Dia gris. NZ

Como ocurre siempre en estos fechas, los días festivos llegan si que uno se de cuenta y, ahora, ya estábamos a punto de celebrar el año nuevo. Ahora tenía que llegar a un festival de música y allí pasar mi fin de año. Pero antes, me despedí de los chicos que, tristemente, digimos volvernos a ver lo antes posible; quién sabe cuándo y dónde. New Zealand estaba gris, triste como nosotros. Las previsiones metereológicas para la gran noche apuntaban luvia y más lluvia. La idea de irme a un festival de música en Gisborne, al sur de la isla norte, se vino un poco abajo. Aunque dar la bienvenida al año nuevo desde el primer sitio donde sale el sol en el mundo era algo alucinante. Así que una vez en Auckland y bajo la lluvia, cogí el primer bus que me llevaba a Waihi Beach. Allí me reuniría con mis amigos kiwis y con quienes pasé la nochevieja anterior.

En Waihi Beach la gente estaba desmotivada, la gente del pueblo decía que estaba siendo el verano más lluvioso desde hacía 20 años y muchos de los festivales que se celebraban en laisla norte se cancelaron o lo pasaron bajo la persistente lluvia. De esta manera, y muy diferente a la nochevieja del año anterior, daba la bienvenida al 2012 en Waihi Beach. La tradición de ver las campanadas enfrente del televisor con el cuenquito con las doce uvas en la mano, no es común en NZ. Por contra, segundos antes de las 12 de la noche se grita la cuenta atrás y al llegar al zero, se da la bienvenida al año nuevo. Nosotros nos abrazamos, brindamos y gritamos ¡Happy New Year!


Waihi Beach. NZ

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S. Aparicio Ramirez

jueves, 23 de febrero de 2012

Feliz Navidad


Mis primeras navidades que me despierto el 25 de diciembre y me tiro a la piscina...
En casa de Riccardo.
Auckland. NZ

Y primeras navidades que, esperando el bus el 25 de diciembre, una chica me recogía y me llevaba al centro al verme esperar y darse cuenta que, aunque indiqué al autobusero que parara, éste me ignoró y siguió el trayecto. Al fin y al cabo y como me dijo ella " ¡estamos en Navidad!". Gracias a ella, a las 12 del mediodía estaba subida al ferry que cruza a Devonport.  Este es un barrio de clase media-alta, de trabajores que tienen su hogar en una zona residencial y tranquila, apartada de la ciudad pero que cogiendo el ferry se llega en tan solo 15 minutos y conduciendo se tarda 45.
Ferry a Denvorport.
Auckland. NZ

La tía de Dan vive aquí. Como ya acordamos meses antes, el día de Navidad sería en casa de la familia de Dan, con Carla y Karina y Chris, un matrimonio amigos de Dunedin, ella chilena y él kiwi. La mesa estaba ya preparada cuando yo llegué. Su cocina/comedor/saló n tiene un gran ventanal con vistas al cauce del río que, dependiendo de la marea, puede estar seco o a rebosar de agua.

Las latinas con el abuelo de Dan.
Devonport. NZ

Comida de Navidad.
Devonport. NZ

La comida aquel día fue excepcional. Un pato que llevaba cocinándose a leña toda la mañana, un cerdo cocinado al horno, cuatro o cinco ensaladas, una calabaza rellena de verduritas y tostada en la barbacoa, más unos postres de todos los sabores, helado, tarta de chocolate, bizcocho de canela y naranja, fresas con nata...

Poco se llevan las tertulias de sobremesa en Nueva Zelanda pero un poco de relax y descanso nos ayudó para terminar el día paseando y yendo a la playa de Devonport. Para lo pequeña que es había mucha gente que había hecho lo mismo que nosotros y aquello parecía un típico domingo de agosto en la Malvarosa. Para la familia de Dan esto de ir el 25 a la playa es ya un ritual, a veces incluso es el primer baño del año del abuelo de Dan..

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S. Aparicio Ramirez

sábado, 18 de febrero de 2012

Rotorua y Noche Buena


Por fin había salido el sol en la isla norte y, por fin, volvía a sentirme confiada de hacer autostop, esta vez, a Rotorua a unos 40km de Taupo, otro pueblo más enfocado al turismo mochilero.

Esta encantadora pareja de viaje de Luna de Miel me recogió a los 30 segundos llevaba alzando mi cartelito. Iban camino a Rotorua, un pueblo maorí, con el clima muy seco y un olor a...¡huevo podrido! Éste envuelve la ciudad pues sus aguas termales nacidas de erupciones del volcán se encuentran alrededor de la ciudad.
Aguas volcanicas. 
Rotorua. NZ

Marae (centro de reunion maori).
Rotorua. NZ

Pueblo Maori. 
Rotorua. NZ


Y aunque tuve suerte con el tiempo un par de días y pude andar por las calles de Rotorua, el día de mi partida volvía a llover. Por pura casualidad y porque solo pasa en Nueva Zelanda, me encontré a los chicos alemanes de Taupo, Adam y Pascal, en el albergue donde estaba, Crank Backpackers. Los chicos llegaban en bici ya que estaban recorriendo el país de norte a sur, de este a oeste peladeando sin parar. Aquí me recordaron  decirle a mi primo, que es fan del ciclismo, que esto es posible hacerlo. Porque llovía y porque estaban un poco cansados la mañana siguiente coguimos todos un autobús con Intercity que, el billete de ida nos costó, comprándolo el día anterior 26 dólares. A veces, si llevas bultos extra como bicicletas o tablas de surf, has de pagarlo a parte. Los chicos no tuvieron mayor problema. En esta ocasión el bus iba medio vacío todo el trayecto que dura unas tres horas y pico.
Ya en Auckland, mi amigo Riccardo me esperaba para celebrar la Noche Buena. Antes pudimos dedicarnos  a visitar la ciudad, lo cual confirmé una vez más lo que muchos venían diciéndome en el camino: Auckland no es Nueva Zelanda. Esta ciudad está construída bajo la idea de que nunca se planteó que crecería tanto y en tan poco tiempo. El motivo es que es el centro logístico del país, fábricas y empresas neozelandesas están ubicadas aquí.
Con el calor y la humedad que hacía cualquiera diría que estaba a punto de celebrar la navidad. Nos reunimos algunos españoles,  una holandesas y mis amigos Carla y Dan que ya estaban por ahí para celebrar, a modo kiwi, la Noche Buena. Una rica barbacoa, tortillas de patatas, una quiche y ensaladas fueron nuestro menú del 24.


 La family en Noche Buena.
Auckland. NZ

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S. Aparicio Ramirez

Buenos días mundo

Me comentan que estos días está lloviendo y hace feo en Valencia y que, incluso mejor porque así no entran más ganas, aún si caben, de salir...